Después de un par de trámites y compras por el jodido centro de Santiago, pasamos a almorzar al tremendo Bar Nacional, donde tuvimos una tremenda buena conversación con don Domingo, uno de los meseros del lugar.
Hoy estoy yo de cumpleaños y con la mami me dieron el saludo más maravilloso de toda mi vida. Si pudieran entender, a estas alturas, todo lo que significan para mi, que, deseoso estoy de cumplir todos los años de la existencia para pasarlos junto a ustedes.
La abuelita Yola ya nos dejó. Se fue hace dos días y hoy despedimos su cuerpo. Las lágrimas corrieron desde los ojos de mamá, la pena nos acompañó a todos los de la casa el día de hoy, pero la comunión familiar hace que toda pena disminuya, que la alegría de los buenos momentos aflore y vuelvan las sonrisas.
Hoy salimos a caminar por la tarde y al volver, un olor a papas fritas hizo que mamá quisiera retroceder hasta el local donde estaba una señora de pelo de bacinica sentada mirando una teleserie, para que nos friera un luca de papas. Estabas rancias y el ketchup vinagre, pero para pasar el oscio, estaban bien.